Ningún actor de mi país puede albergar la idea de que por el simple hecho de ser hombre ha de escribir mejor que una mujer (William Faulkner, "Ventisca", 1956)
La medicina moderna se ve obligada a virar su posición, debe abandonar el médico de lujo destinado a atender al poderoso; por la razón simple de que el poderoso desaparece, debe adaptarse a atender al elemento esencial de la comunidad, el individuo productor (Dr. B. Viel "Revista de estudiantes de medicina, 1945)
Algún día, cuando me vuelva vieja, me vestiré toda de negro, me peinaré de chongo y caminaré despacio por un bello jardín con un bastón en la mano para pegarles a los niños cuando griten: ¡Es María Félix, es María Félix!" (María Félix, "Vanidades" 1994)
Tanto al tipo adinerado como al pobre, nuestra torpe sociedad le dice: ¡Sé hombre! O lo que es lo mismo: ¡búscate mujer! ¿Qué clase de mujer? ¡No importa! ¿Los medios? ¡Los que estén a tu alcance ¿Las consecuencias? ¡La sociedad te ampara, te aplaude, ¡eres un hombre! ¿Qué más quieres?... ("La Ley", 1934)
Siempre le he dado un gran valor a la humildad y sé que el día en que me vanaglorie se va a acabar. No, esto no es para creerse macanudo. Uno está en la televisión, es cierto, pero eso no es algo del otro mundo (Claudia Burr, "Miss 17" 1993)
La fama desmedida, torpe y precoz, engrendra desequilibrios que liquidan aun a los espíritus fuertes ("Clan Juvenil", 1971)
El mundo de la hora presente adolece de grandes males; tiene dentro de su contextura, vicios que requieren soluciones, y quizás uno de esos males que aquejan a la dolorida humanidad, sea el de la falta de mutua comprensión; de esa confianza que así como existe a veces entre los hombres, puede existir entre los pueblos ("Mirando al Oriente", 1940)
Me voy poniendo inútil para el trabajo y para todo, porque un solo pensamiento me ocupa con preferencia y de tal modo, que no da casi lugar para otra cosa. Este pensamiento es en ti. Recuerdo todos los días pasados en la hacienda y me pongo también a pensar en los que pasaré después a tu lado; y de este modo todo me disgusta, excepto tú, que formas y formarás siempre la felicidad de mi vida (Manuel Montt a su novia Rosario Montt, "Finis terrae")
Para Neruda, el acto de comer, de beber, de cambiar ideas, de reunirse con amigos se transformaba en un acto de fe, incitante, irreal y a la vez muy completo (Jaime Valdivieso, "La Bicicleta")
¿Tan indispensable es conversar? Ese hábito social es meramente nervioso, y constituye un síntoma de tensión, del apremio y de la incertidumbre de estos tiempos, quizás de un intento inconsciente por encontrar amigos y compañeros; pero ese remedio no aliviará la inquietud de nuestras vidas; al contrario, la agravará (Maurice Maeterlinck "Revista de estudiantes de medicina", 1945)